Cada vez son más las empresas y profesionales que deciden lanzarse y tener visibilidad en Internet. Ante esta “guerra” de presencia on line muchos deciden aumentar aún más su presencia digital por medio de las redes sociales. La idea es aprovechar todo el potencial que tienen las redes sociales y utilizarlo como otro canal de desarrollo del negocio.

Antes de entrar en el mundo de las redes sociales, deberemos plantearnos unos objetivos y metas a conseguir. Habrá que analizar cómo va a influir nuestra presencia en las redes en la satisfacción de nuestro cliente, si vamos a conseguir aumentar el volumen de ventas y si va a ayudar a reducir nuestros costes. Una vez tengamos analizado lo anterior y teniendo en cuenta que vamos a conseguir una mejora en estos puntos, estudiaremos a qué redes nos vamos a dirigir, qué les vamos a ofrecer y cómo se lo vamos a proporcionar. De esta forma se podrá llevar a cabo una estrategia más estructurada y segmentada, obteniendo unos mejores resultados.

Una vez seleccionada la red social, no debemos utilizarla como un mero escaparate de los productos que ofrecemos, para eso ya tenemos nuestra página web. Hay que ofrecer algo diferente y único para que la gente se sienta atraída hacia nuestra marca y nuestros productos. Debemos intentar generar un clima de confianza, crear contenidos únicos, generar interacciones, exponer nuevas ideas, organizar concursos, ofrecer ofertas o descuentos y sobre todo establecer una conversación continua con nuestros seguidores, fans o amigos, fomentando el diálogo de forma continua. De esta forma, conseguiremos que algunos de nuestros seguidores pasen a formar parte de nuestros clientes, consiguiendo así los objetivos marcados en un principio.

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